Prehistoria

Las huellas de poblamiento más antiguas se han encontrado en los yacimientos de Kobeaga I y II (Barainka), la cueva de Urtiaga (sin excavar) y de Jentilkoba de Iperratx (Solarte) y de Otoioko Jentilkoba (Artika). Los más importantes son los dos citados en primer lugar: Kobeaga II costituye la primera evidencia de poblamiento de Ispaster. Se trata de un asentamiento de pescadores mesolíticos, datables en torno al 3.500 a.C, justo antes de inicirse la neolitización.
En Kobeaga I se han encontrado abundantes objetos de adorno en hueso y restos cerámicos que incluyen fragmentos de vaso campaniforme. La cronología es problemática, tratándose probablemente de una necrópolis de la Edad del Bronce.

Edad-media

Ispaster

La primera mención de Ispaster en la historia no tendrá lugar hasta 1334, en una orden dictada por el Rey Alfonso XI para que se restituyan a la iglesia de Lekeitio los diezmos de los monteros de Amoroto, Ispaster, Gardata y Asumendi. Ispaster, organizada como anteiglesia, mantendrá frecuentes pleitos con la vecina villa de Lekeitio, algo perfectamente encuadrable en el conflicto general entre villas y Tierra Llana que afectó a la totalidad del territorio vizcaíno.

Sin embargo, el gran conflicto que tensionó la vida del Señorío durante este periodo no fue otro que el de las luchas banderizas entre Oñacinos y Gamboínos. Fue un conflicto de larga duración (dos siglos) y extrema dureza en el que Ispaster tomó partido por el bando Oñacino, cuya cabeza de bando a nivel local era el linaje de los Adán deYarza, señores de Zubieta.

El final de este periodo de convulsiones lo marcó la ofensiva contra los banderizos iniciada por el rey Enrique IV en torno al año 1457 y concluida por los Reyes Católicos hacia 1492.

Edad moderna y contemporánea

El estudio de la población en la Edad Moderna y Contemporánea nos ofrece un panorama de alternancia entre periodos de crecimiento y de retroceso, marcados éstos últimos por la incidencia de las malas cosechas, las epidemias y la Guerra. El crecimiento demográfico no será estable hasta el siglo XX.

Ispaster era una anteiglesia cuyos habitantes se dedicaban principalmente a la agricultura, a la ganadería y, en menor medida, a la pesca (ésta, vinculada a la villa de Lekeitio). Fue de trascendental importancia, como lo fue para el resto del territorio, la introducción del cultivo del maíz en las primeras décadas del S. XVII (la primera noticia de su cultivo en Ispaster es de 1614).

En relación con este desarrollo del cultivo del maíz debe mencionarse el auge de la molinería, llegando a contar Ispaster con cuatro molinos en la década de 1630. Además, en terrenos de la anteiglesia, se construyó en la centuria siguiente uno de los escasos ejemplos de molino de viento con que contó el Señorío de Bizkaia: el molino de Aixeder, construído entre 1728 y 1729, y que aún es posible ver en pie.

Actualidad

En el presente, Ispaster mantiene una fisonomía que es herencia directa de la vocación agropecuaria que le ha caracterizado durante siglos. La incidencia de la actividad industrial se ha dejado sentir en la aparición de empresas como "Onduvisa" y la cooperativa "Lealde". El turismo, por último, viene a ofrecer una nueva forma de explotación de los ricos recursos naturales con los que cuenta el municipio.